New York prepara plan para detener contagios en invierno

Los expertos en salud pública han advertido que la llegada del invierno podría incrementar el número de contagios. Ante esto, las autoridades de salud de New York, planean tomar las previsiones necesarias para contrarrestar la reacción adversa de la COVID-19.

“Todos los expertos mundiales dicen lo mismo: este virus tiene fases y, a medida que las fases cambian, el plan de manejo también debe cambiar”, así lo dijo el gobernador Andrew Cuomo durante su conferencia de prensa sobre el coronavirus el Día de Acción de Gracias.

Cuomo detalló que se trata de un plan novedoso que se desarrollará durante este fin de semana, el cual estará basado en tres fases principales: se continuará con las restricciones por áreas según indiquen sus zonas amarillas, naranjas o rojas; también se mantendrán abiertas las escuelas y ancianatos con sus pruebas constantes; y se trabajará por un equilibrado plan de distribución de vacunas.

No es difícil pensar que los excesos de relajamiento de las medidas de seguridad para contener la propagación del nuevo coronavirus, después del Día de Acción de Gracias, vayan a generar nuevos brotes de infección en New York.

 “Vemos un aumento de pasajeros en vuelos, vemos un aumento de personas que viajan en automóvil y sabemos que cuanto más actividad social exista, mayor será la tasa de infección”, precisó el gobernador.

Restricciones por áreas

Cuomo explicó que el plan de invierno se continuará manejando según las necesidades que indiquen las áreas de New York que se consideran zonas amarillas, naranjas o rojas, según sus tasas de infección. Con cada zona, se establecerán restricciones en esa área en particular.

“Durante el plan de invierno nos mantendremos con el enfoque hiperlocalizado, pues los objetivos se extienden, minimiza el impacto económico y enfatiza la responsabilidad individual y comunitaria. Así que eso está funcionando muy bien”, advirtió.

No obstante, se modificarían las reglas para las zonas roja, naranja y amarilla, lo que será focalizado en restricciones basadas, tanto en las tasas de infección, como por el número de hospitalizaciones y la disponibilidad de camas de hospital, en especial en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Se mantendrán abiertas las escuelas

Otro componente del plan de invierno para detener los contagios en New York será mantener abiertas las escuelas, en especial en los grados de primaria. Aquí se mantendrán son las pruebas continuas.

“La secundaria es una situación diferente. Todos los datos apuntan a que las escuelas son más seguras que la comunidad circundante”, enfatizó el gobernador de New York.

“Necesitamos una tasa de pruebas sostenible en las escuelas. En otras palabras, si queremos mantener las escuelas abiertas, tiene que haber un nivel de pruebas que los distritos escolares locales puedan proporcionar durante un período prolongado de tiempo”, remarcó.

Plan de distribución de vacunas

Esto también se hará en los hogares de ancianos, así como la cantidad de pruebas para los trabajadores esenciales. Mientras que, el tercer componente del método se orientará en desarrollar un plan de distribución de vacunas que sea “justo” y “efectivo”.

Aunque el plan sigue en desarrollo, Cuomo, recalcó que el estado está en conversación con los gobiernos locales para implementar las nuevas medidas, al tiempo que reveló este jueves que se reportaron 6,933 casos positivos de COVID-19 adicionales para una tasa positiva de 3.18%.

Los últimos datos también indican un total de 3.056 hospitalizaciones relacionadas con el coronavirus y 67 muertes.

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