Lideres sociales esperan sea rechazado proyecto de ley ‘fatal’ en Sacramento

Por: Jorge Luis Macías 

Un aumento sustancial en el número muertes y heridos es el presagio de numerosos lideres comunitarios que esperan que el gobernador Gavin Newsom rechace el proyecto de ley SB 930 que extendería hasta las 4:00 a.m., el horario de venta de todo tipo de bebidas alcohólicas en bares, cantinas, restaurantes y centros nocturnos.

La medida fue aprobada el viernes 9-2 en el comité de apropiaciones de la asamblea estatal, incluyendo el voto de dos doctores: Joaquín Arámbula (D-Fresno) y Akilah Weber (D-San Diego), además de Isaac Bryan (D-Los Ángeles), Mike Fong, Eduardo Garcia (D-Coachella), Chris Holden (D-Pasadena), McCarty, Bill Quirk (D-Hayward) y Robert Rivas (D-Hollister).

Se opusieron al proyecto Frank Bigelow (R-Madera) y Marc Levine (D-Condado Marin) y quienes se abstuvieron de votar, que es similar a un “no”: Lisa Calderón (D-City of Industry), Megan Dahle (R-Redding), Laurie Davies (R-San Juan Capistrano), Mike Fong (D-Monterey Park), Jesse Gabriel (D-Woodland Hills).

“Vidas en riesgo y muertes seguras es lo que provocaría este proyecto de ley”, declaró a La Opinión, Mayra García, gerente de abogacía de la organización Alcohol Justice “El Guardián de la Industria” en California. “Los niños inocentes y las familias son los que van a sufrir las consecuencias de esta ley absurda”.

El proyecto será escuchado el lunes en el pleno de la Asamblea. Si es aprobado, irá de inmediato al escritorio de Newsom para su firma en ley o veto antes del 30 de septiembre. Una medida similar del mismo senador Wiener fue vetada por el exgobernador Jerry Brown.

“[Jerry] Brown lo rechazó porque él se centraba en la seguridad pública y [Gavin] Newsom no es como Brown; es más liberal y es muy probable que lo firme, porque además es [un gobernador]a favor de los negocios y tiene antecedentes de tener negocios de vino y licor”.

El programa piloto se aplicaría a las ciudades de Cathedral City, Coachella, Fresno, Oakland, Palm Springs y West Hollywood, y la ciudad y el condado de San Francisco.

Hasta el momento, la Ley de Control de Bebidas Alcohólicas establece que cualquier titular de una licencia, agente o empleado del titular de la licencia que venda, dé o entregue a cualquier persona cualquier bebida alcohólica entre las 2 a. m. y las 6 a. m. del mismo día , y cualquier persona que a sabiendas compre cualquier bebida alcohólica entre esas horas es culpable de un delito menor.

Dicha ley dispone que el dinero recaudado como cuota se deposite en el Fondo de Control de Bebidas Alcohólicas, y esos dineros generalmente se asignan al Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas, según sea asignado por Legislatura.

Sin embargo, el proyecto de ley SB 930 del senador Scott Wiener requeriría que, a partir del 1 de enero de 2025 y antes del 2 de enero de 2030, el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas lleve a cabo un programa piloto que autorizaría a esa oficina a emitir una licencia de horas adicionales a un licenciatario ubicado en un área calificada que autorizaría la ciudad para emitir con o sin condiciones, la venta, entrega o compra de bebidas alcohólicas en los locales con licencia entre las 2 a.m. y 4 .am.

‘No tiene sentido’

“Este proyecto es una pendeja**”, resumió Richard Zaldívar, director ejecutivo de The Wall Las Memorias, un organismo que brinda servicios de salud mental, de alcoholismo, depresión y abuso de drogas a miembros de la comunidad LGBTQ.
“En la actualidad estamos viendo un aumento en el abuso de drogas y metanfetaminas, problemas de depresión y suicidios, y en medio de la pandemia de coronavirus y de la viruela del mono lo que menos necesitamos es que la gente abuse del alcohol”, añadió.

“Además, la policía tiene ya tanto trabajo y destinar recursos de seguridad para cuidar borrachos es algo que no tiene sentido. Esta ley [SB930] es una mala decisión y n o hay nada de racional en ella”.

En defensa de su proyecto de ley, el senador Wiener argumenta que muchos bares y locales aún enfrentan deudas, a pesar de que el consumo de bebidas embriagantes “para llevar” fue permitido, incluso en el periodo más álgido de la pandemia.

“Aunque ahora estamos en una fase muy diferente de la pandemia y los bares que sobrevivieron están abiertos a plena capacidad, muchas de estas pequeñas empresas todavía están luchando. Necesitamos brindarles todas las herramientas posibles para ayudarlos a sobrevivir, lo que incluye permitirles permanecer abiertos hasta las 4 a. m. La vida nocturna es una parte fundamental de lo que somos como estado, y nuestros bares y clubes nocturnos de clase mundial merecen una oportunidad de luchar”.

Pérdidas económicas… seguridad diferida

El legislador confía que la SB 930 ayudará a los bares, restaurantes y clubes nocturnos en dificultades, particularmente aquellos que atienden a comunidades marginadas como la comunidad LGBTQ, a recuperarse de la pandemia y ayudar a revitalizar nuestras ciudades.

“Muchas empresas hoteleras sufrieron mucho debido a la pandemia y no se han recuperado por completo desde marzo de 2020”, dijo. “La SB 930 apoyará la vida nocturna, la cultura, la música, el turismo, las pequeñas empresas y los empleos de clase media”.

Todo ello no convence a Zaldívar.

“Aumentar las horas para beber alcohol es una pendej**a; imagínense a la policía arrestando a borrachos de madrugada, cuando los índices de criminalidad están aumentando”, dijo. “Es ridículo, es una falsa narrativa y que estemos casi frente a una película de horror”.

Y es que el proyecto de ley requeriría que el Departamento de la Patrulla de Carreteras de California (CHP) y cada ciudad calificada que haya elegido participar en el programa presenten informes a la Legislatura y comités específicos sobre el impacto regional de las licencias otorgadas de horas adicionales.

También establecería que cualquier persona menor de 21 años que ingrese y permanezca en los locales públicos autorizados durante la hora de servicio adicional sin efectuar algún negocio lícito en el lugar sería culpable de un delito menor.

El porqué del miedo a la SB930
A propósito del proyecto de ley SB930, el alcohol es una de las principales causas de muertes en accidentes de tránsito.

Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), beber y conducir mata a 28 personas al día en los Estados Unidos, es decir, aproximadamente una persona cada 52 minutos.

Eso es más de 10,000 vidas perdidas cada año por conducir ebrio.

Un conductor se considera legalmente discapacitado cuando su concentración de alcohol en la sangre (BAC) mide 0.08 o más. La cantidad de tragos que se necesitan para alcanzar este BAC depende en gran medida del género y el peso, pero el promedio es de 2 a 3 tragos estándar para adultos.

El alcohol, aseguran los expertos, obstaculiza severamente la capacidad del conductor para operar un vehículo motorizado de manera segura, lo que afecta el juicio y ralentiza el tiempo de reacción. Las consecuencias pueden ser mortales, razón por la cual es ilegal operar un vehículo bajo la influencia del alcohol en los 50 estados de Estados Unidos, Washington, D.C. y Puerto Rico.

Según los datos de la NHTSA de 2018, los estados con la mayor cantidad de muertes anuales relacionadas con el alcohol son:
• Texas (1677)
• California (1241)
• Florida (958)

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